Sara Leguizamón nos cuenta cómo fue el momento en que le detectaron un osteosarcoma en la tibia distal.
El diagnóstico llegó tras consultar por un dolor persistente en el pie, inicialmente atribuido a un esguince. Luego de nuevas evaluaciones, los médicos confirmaron la presencia de un tumor y comenzó su tratamiento en Buenos Aires.
Su historia nos deja un mensaje claro: ante síntomas que no desaparece la consulta médica es clave.
Compartimos historias reales para perder el miedo y conocer experiencias que nos ayudan. Juntos hacemos la diferencia. 

