Acerca de la situación de la Pandemia

Si bien nos encontramos actualmente atravesando un momento epidemiológico favorable, con una disminución contundente de casos y sostenida en el tiempo, no debemos soslayar la presencia de variantes circulantes en el país de alta contagiosidad junto con individuos parcialmente vacunados, otros sin cobertura alguna, grupos de riesgo y población pediátrica en proceso de aplicación vacunal. La pandemia no terminó.

La aprobación de las vacunas contra el SARS COv2 en contexto de emergencia sanitaria no va en desmedro de la seguridad ni de la eficacia de las mismas; al contrario, la agencia regulatoria nacional (ANMAT) y demás Sociedades Científicas siempre están atentas a las publicaciones de los resultados que se desprenden de trabajos realizados en todo el mundo al respecto.

Hasta el momento, y según datos del Ministerio de Salud de la Nación, el 10,8 % de los casos confirmados de SARS COv2 en el país corresponden a menores de 20 años. Se registran de estos, 294 fallecimientos por esta causa, con un promedio de edad de 12 años.

Siete de cada diez niños se contagian en el contexto familiar; el 21,5 % cursa la enfermedad sin síntomas; los demás con fiebre, tos, secreción nasal y dolor de garganta.

Actualmente en Argentina el 52,7 % de la población se encuentra vacunada completamente y si no consideramos a los menores de 18 años el número asciende casi al 70 %.

Dadas las características de la transmisión viral, entre otras variables, para obtener una inmunidad de rebaño, un escudo social protector; debemos superar el 75 % de cobertura universal, según declaran los expertos; esto es imposible de lograr si no se vacunan los menores de 18 años.

El virus se propaga más fácilmente a través de las personas no vacunadas y desprovistas de elementos de seguridad como el barbijo.

Los beneficios de la vacunación superan ampliamente los riesgos, no solo en las personas adultas sino también en los niños.

Nuestra población infantil debe ser protegida ya que no está exenta de complicaciones a corto, largo plazo y aun de la muerte, según evidencia científica publicada.

Como siempre se priorizan los grupos de riesgo, desde el más vulnerable. Pero todos los mayores de 3 años debemos optar por la inmunización en la medida que exista la disponibilidad del recurso.

En el caso de los niños, sobre todo, es una decisión que conviene discutir con el médico de familia o el pediatra, para evacuar dudas propias y ajenas, muchas veces divulgadas en medios masivos de comunicación que no logran aclarar las particularidades.

Es mi intención, desde la dirección de Salud del Municipio de Victoria, llegar a cada una de las familias, con evidencia científica que recomienda y apoya la estrategia de la vacunación infantil.

Dr. Federico Picchi Director de salud de la municipalidad de Victoria

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *